A veces, con el ansia de hidratar nuestra piel, abusamos de la crema
hidratante. No por echarnos más crema
vamos a tener menos arrugas o una piel más tersa. Al contrario, lo que podemos
conseguir es que se sobrehidrate y que cause granitos.
No hay que abusar. Cada crema hidratante lleva su consejo de aplicación.
Algunas con textura más líquida penetran muy fácilmente en la piel y no es
necesario aplicar demasiada cantidad.
Te recordamos que el ritual de cuidados para conseguir una piel sin
imperfecciones es:
- Siempre desmaquillar la piel
antes de aplicar cualquier producto. Si no te maquillas, hay que limpiar
también la piel de las impurezas que han ido obstruyendo los poros durante el
día. Utiliza un jabón suave con pH netru para ello. (te recomendamos gel limpiador pH neutro de Frownies.
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Aplica una loción para cerrar
los poros limpios de cualquier suciedad y dejar la piel lista para aplicar un
producto tratante. (muy agradable es con agua de rosas)
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Si usas un sérum (recomendable
para pieles maduras) para tratar las capas más profundas de la piel, aplícalo en
los puntos más estratégicos (arrugas de expresión).
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Ahora aplica tu crema hidratante
con gestos suaves hasta que sea absorbida.
Lo importante es que te quedes con la sensación cómoda, sin notar
tiranteces ni que te has embadurnado con exceso. Las cremas con aminoácidos te
ayudarán a luchar contra los signos de envejecimiento ya que son antioxidantes.