domingo, 20 de mayo de 2012

Prepara tu piel para el verano con una buena exfoliación

Es normal que después de haber abrigado tu piel durante todo el invierno, en el momento que queremos descubrirla nos sorprenda el aspecto blanco, escamoso y deshidratado que tienen algunas partes de nuestro cuerpo. Con una buena exfoliación eliminamos la capa superficial de la piel y conseguimos varios efectos: inmediatamente se ve la piel más fresca, activamos la circulación sanguínea de la piel lo que le da un aspecto más vital y sano y no hay que olvidar que dejamos la piel preparada para absorber al máximo cualquier tratamiento que apliquemos.
Los peelings se llevan todas las células muertas y toxinas acumuladas en la superficie de la piel.

Lo ideal sería exfoliar una vez a la semana el rostro y dos veces a la semana el resto del cuerpo ya que se regenera con menos velocidad.

Ya que nos gusta lucir de moreno en verano, para conseguir un color uniforme, es esencial hacernos una exfoliación dos días antes del primer baño de sol. Es la mejor base para que, aplicando una crema solar adecuada a tu tipo de piel, obtengas un moreno natural y sin manchas. Además la crema solar hará bien su función ya que penetrará correctamente en la piel limpia protegiéndola efectivamente y evitando su envejecimiento.

También durante el verano hay que seguir exfoliando. Procura que siempre sea cuando no hayas tomado el sol ni 12 horas antes de tomarlo. Lo de que la exfoliación se ‘lleva’ el moreno no es cierto, ya que la melanina se encuentra bajo la capa de la piel.

Existen muchos tipos de exfoliantes en el mercado. Hay para todos los gustos: de grano pequeño o más fino. A mi particularmente me gustan los de grano fino para el rostro y los de grano más grueso para el resto del cuerpo.

Si quieres conseguir un cuerpo suave como la seda, hazte una exfoliación antes de ir a la cama y aplícate una crema hidratante. La piel se regenera por la noche, por lo que el efecto de los productos es mucho mayor que si lo haces por la mañana o durante el día.

No te hagas nunca un peeling con ácidos en época de primavera-verano ya que el riesgo a que te salgan manchas es muy alto. Tienes que pensar que al eliminar la capa exterior de la piel, ésta se queda desprotegida y por tanto es mucho más sensible. Si lo que deseas es eliminar manchas con una exfoliación, espera a hacerlo en temporada de invierno.

Una receta natural para preparar un exfoliante en casa y que a mí me gusta mucho es la siguiente:

Mezcla tres cucharadas de aceite de almendras con tres cucharaditas de azúcar.
Aplica sobre el rostro, masajea y enjuaga con abundante agua. La piel queda suave y un poca roja por la activación de la circulación sanguínea.

Si lo que quieres es mineralizar la piel, aplícate después una mascarilla de turba (por ejemplo la OG de Irlanda). Verás el efecto inmediato que produce en tu piel que se ve rejuvenecida, más luminosa.

 



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