martes, 2 de octubre de 2012

Molestias de espalda por una postura incorrecta


Estar sentado todo el día es igual o más perjudicial que estar de pie. No es extraño que debido a posturas no adecuadas, aparezcan las siguientes molestias: hernia, dolor en los hombros y cervicales, RSI. ¿Lo arreglamos todo con una buena silla? En parte sí pero moverse de vez en cuando es la clave para evitar molestias.
¡Muévete…
 para seguir sentada
 sin sentir molestias!

Las personas no estamos hechas para estar todo el día sentados. El ser humano en su naturaleza más primaria era cazador, lo que conllevaba estar en continuo movimiento y en contacto con la naturaleza. Actualmente nos pasamos horas sentados y encerrados en una oficina. Procura pasar una parte del día en el exterior y en movimiento. Una buena opción es ir al trabajo andando. Sí, deberemos levantarnos un poco antes para llegar puntuales al trabajo, pero es posible que podamos compensar la hora de gimnasio de esta forma, con lo que al final, terminas ahorrando tiempo y te sientes mucho mejor.

Si prácticamente no nos movemos y no practicamos deporte, los músculos de todo nuestro cuerpo se van atrofiando y se vuelven débiles por falta de uso. En el momento que debemos forzar nuestro cuerpo por necesidad, nos sentimos cansados antes de lo normal.

Estar muchas horas sentados, incrementa la presión en la espalda y aunque al principio no se noten molestias, al cabo del tiempo seguro que tiene sus consecuencias.

Si tu trabajo te obliga a conducir y estás muchas horas sentada al volante, no te olvides de tomarte 15 minutos de  ‘pausa en movimiento’ cada dos horas. Aprovecha para estirar tus piernas dando grandes zancadas acompañando el movimiento con los brazos.

Si trabajas con ordenador, ten en cuenta cómo te sientas y cambia tu postura de vez en cuando. Los reposapiés son muy útiles para tener las piernas un poco elevadas y evitar la sensación de pesadez al cabo de las horas. Andar de vez en cuando (aunque sea para ir al aseo) hará que te despejes del trabajo y que a la vuelta tengas más energía para continuar con lo que estabas haciendo. Serás más productiva si procuras tomarte tus pausas para moverte que si te quedas apalancada delante del ordenador.

La silla
de oficina
perfecta

Ésta debe adaptarse bien a la persona que la usa. Debe tener la posibilidad de: giro, desplazamiento sobre ruedas, poder regular la altura del asiento (lo correcto es que los pies puedan apoyarse totalmente en el suelo), regulación de altura del reposabrazos y regulación de altura del respaldo (para que la lumbar se apoye correctamente).

Dependiendo de la altura de la persona se regula la profundidad del asiento.

Cuando adquieras una silla, piensa en las diferentes actividades que deseas realizar con ella. No es lo mismo estar sentado escribiendo a mano que al ordenador, o archivando papeles. Ten en cuenta que la inclinación del asiento y el respaldo se puedan regular.
Ah! Yo no lo sabía, pero parece que hay algunas sillas en las que si no hay nadie sentado, las ruedas se quedan ‘frenadas’. Esto evita que la silla se desplace en el momento que vas a sentarte. Vale la pena tenerlo en cuenta si la silla se compra para una persona de cierta edad y así evitar sustos.


   

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Por favor, sé respetuoso y se respetará tu opinión.